¿Por qué la memoria siempre nos juega malas pasada?
¿Por qué solo nos
hace recordar los buenos momentos y nunca los malos?
¿Por qué es tan
jodidamente selectiva que te hace pensar que el error lo has cometido
tú?
La memoria me hace sentirme vulnerable ante mis propios
recuerdos. Me obliga a releer una y otra vez tu carta, esa en la que me
decías que me había convertido en un ser despreciable y egoísta, para poder recordar el porqué de mi huída.
Hoy me he levantado melancólica. Me he acordado de tantas cosas que no
puedo ni respirar. He recordado tu olor, tu sabor y todo aquello que me
dabas sin esperar nada a cambio.
Hoy me he levantado
melancólica y sin embargo tiene que ser la realidad la que me haga
recordar que fuiste tú el que me dañó, el que obligó a ser alguien que
no quería.
Caprichosa memoria que hace del pasado un futuro deseable y del presente un anhelo de lo que hubo y no se retuvo.
Las cosas que pasan
Cuando se vive, las cosas suceden sin que te puedas permitir el lujo de decidir cuales te pasan a ti y cuales no.
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 19 de septiembre de 2011
Película
Anoche vi reflejada mi vida en una película. Se me abrieron viejas heridas que creía cerradas hace mucho tiempo.
Volvía verme perdida, sin encontrar el rumbo de mi vida.
Volví a sentirme desorientada y culpable.
No se, noté de nuevo todas las sensaciones de ese período de tiempo en que mi vida se convirtió en un viaje aterrador al centro de mi pecho, en el que luchaba mi corazón con mi mente y donde ganó la culpabilidad sobre todo lo demás.
Volvía verme perdida, sin encontrar el rumbo de mi vida.
Volví a sentirme desorientada y culpable.
No se, noté de nuevo todas las sensaciones de ese período de tiempo en que mi vida se convirtió en un viaje aterrador al centro de mi pecho, en el que luchaba mi corazón con mi mente y donde ganó la culpabilidad sobre todo lo demás.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Tu olor
Al despedirnos, tu olor se queda en mi,
acompañando a mi cuerpo todo el día.
Ese olor dulce y cremoso
que me hace añorarte
cuando no estás aquí.
Te huelo en la lejanía,
te siento tan cerca
aun cuando no te veo.
El olor, que se impregna en mi piel
después de
un beso,
un abrazo y
un hasta luego.
acompañando a mi cuerpo todo el día.
Ese olor dulce y cremoso
que me hace añorarte
cuando no estás aquí.
Te huelo en la lejanía,
te siento tan cerca
aun cuando no te veo.
El olor, que se impregna en mi piel
después de
un beso,
un abrazo y
un hasta luego.
viernes, 26 de agosto de 2011
Conciencia
Vuelvo a oir ese ruido ensordecedor,
cual grillo a la hora de la siesta.
Me dice que te llame,
me dice que te hable.
Puto corazón que no cura,
que se aferra al dolor
que se divierte con la sangre.
Intento mirar hacia otro lado,
ignorar lo que me dice y lo que me grita.
No quiero pensar en ti más alla de ayer,
y sin embargo te tengo en mi mañana.
Puta insensatez que me gobierna,
que tira de mi hacia tu indiferencia
haciendo de mi una marioneta rota
sin voluntad ni conciencia.
cual grillo a la hora de la siesta.
Me dice que te llame,
me dice que te hable.
Puto corazón que no cura,
que se aferra al dolor
que se divierte con la sangre.
Intento mirar hacia otro lado,
ignorar lo que me dice y lo que me grita.
No quiero pensar en ti más alla de ayer,
y sin embargo te tengo en mi mañana.
Puta insensatez que me gobierna,
que tira de mi hacia tu indiferencia
haciendo de mi una marioneta rota
sin voluntad ni conciencia.
Anoche
Anoche soñé contigo,
con tu cántico lastimero.
Volví a notar el dolor en mi piel,
tan letal y aniquilador como lo fue tu propio amor.
Ayer soñé contigo
y tragué el polvo que iban dejando tus pies al arrastrarlos.
Alma en pena, cuerpo abatido.
Anoche volví a soñar contigo
y tú volvías a quererme,
con ese amor deforme y agónico que me ahogaba.
Anoche soñé contigo,
y al despertar,
quise
morir.
con tu cántico lastimero.
Volví a notar el dolor en mi piel,
tan letal y aniquilador como lo fue tu propio amor.
Ayer soñé contigo
y tragué el polvo que iban dejando tus pies al arrastrarlos.
Alma en pena, cuerpo abatido.
Anoche volví a soñar contigo
y tú volvías a quererme,
con ese amor deforme y agónico que me ahogaba.
Anoche soñé contigo,
y al despertar,
quise
morir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)